aluminium-recycling

Reciclaje de aluminio y otros metales

Una ventaja del aluminio y otros metales es su larga vida útil en comparación con otros materiales no metálicos. Lo anterior se aplica también a los productos fabricados con dichos materiales, como los vehículos, los aviones y la maquinaria. Estos productos pueden utilizarse sin problemas durante décadas. No obstante, desde hace varios años se puede observar una tendencia preocupante:

los nuevos productos, como los televisores, son cada vez más complejos y duran menos. Los aparatos actuales se averían o se quedan obsoletos en unos pocos años. Algo parecido pasa con los teléfonos móviles, cuya vida útil es especialmente corta. Además, todo debe ser más resistente y ligero. Los clientes son cada vez más exigentes con los materiales, por lo que se necesita una mayor cantidad de materiales mixtos.

Industria del automóvil de aluminio

Sin embargo, las distintas aleaciones de los metales dificultan la separación de los materiales. En casos extremos, llegan a hacer imposible el reciclaje del aluminio, con lo que no queda más alternativa que quemarlo o eliminarlo como chatarra.

¿Por qué se recicla el aluminio?

El aluminio es uno de los materiales metálicos más populares en todo el mundo y su demanda no deja de crecer. Ningún otro metal ofrece tantas posibilidades de uso. El aluminio con aditivos puede alcanzar valores de resistencia muy parecidos a los del acero, y se utiliza en aplicaciones en las que la reducción de peso es prioritaria. En materials4me también hemos constatado el crecimiento de la demanda de perfiles de aluminio.

No obstante, la producción primaria lleva asociado un elevado consumo de energía. Se denomina producción primaria al proceso de extracción de aluminio nuevo del mineral bauxita.

Calidades de aluminio

Por su parte, el reciclaje de aluminio solo consume un 5 % de dicha energía. Por lo tanto, para fabricar una lata de bebida a partir de aluminio nuevo se necesita la misma cantidad de energía que para 20 latas de aluminio reciclado.

Gracias al menor consumo se puede ahorrar una gran cantidad de energía. Si se consume menos energía, se evitarán las emisiones correspondientes, lo cual beneficiará al medio ambiente. Por eso, el reciclaje es sostenible, eficiente y deseable desde un punto de vista medioambiental.

¿Cómo se recicla el aluminio?

Los metales son fáciles de reciclar. No obstante, cuando los materiales están mezclados, el reciclaje puede ser muy complicado. Veamos un par de ejemplos: Usted tira a la basura una lata de aluminio y algunos clavos oxidados. Estos residuos se pueden separar fácilmente en la instalación de clasificación por medio de un imán.

¿Pero qué pasa si usted desecha diversas aleaciones de aluminio juntas? En estos casos, se aplican dos enfoques distintos. Por un lado, existe la posibilidad de separar perfectamente los distintos tipos de aluminio, aunque conlleva una gran dificultad. El reciclaje de materiales perfectamente separados no supone ninguna pérdida de calidad del metal. Por otro lado, también es posible reciclar juntos los distintos materiales. Este proceso, denominado «downcycling», implica la fundición conjunta de los distintos tipos de material, lo que reduce la calidad del material.

En ambos casos, se habla de materias primas secundarias. Así se denomina a las materias primas obtenidas mediante el procesamiento de los desechos de chatarra.

Con ellas pasa algo parecido a lo que pasa con la ropa: el hilo puro suele ser más fácil de procesar que el mixto, por lo que permite crear prendas más uniformes y de mayor calidad. Aunque esto no es relevante, por ejemplo, para un paño de limpieza. Como siempre, los requisitos y el uso previsto son esenciales, y en base a ellos se decidirá qué proporción de materias primas secundarias se puede utilizar.

Si la calidad del material es demasiado baja, la única opción será quemarlo para aprovechar la energía liberada. La incineración de residuos se utiliza con éxito en Suecia para generar grandes cantidades de energía.

Ganar dinero reciclando aluminio

La separación de los residuos es el primer paso. El aluminio se desecha en el contenedor amarillo cuando se trata de pequeñas cantidades. Luego, en la planta de reciclaje se separan convenientemente los distintos materiales. Los aparatos grandes, como las lavadoras o los televisores, es mejor llevarlos al punto limpio. Lo ideal es utilizar los aparatos durante el mayor tiempo posible. En caso de avería, es más económico repararlos que desecharlos o sustituirlos.

Por cada kilogramo de aluminio sin materiales adheridos, un chatarrero puede pagarle más de 0,50 €. Haga la cuenta de cuánta chatarra reciclable genera usted cada año. Es posible que la cantidad acumulada a fin de año sea suficiente para pagar una pequeña comida familiar, y además habrá ayudado a cuidar el medio ambiente.

Resumen: ¿Qué hemos aprendido sobre el reciclaje de metales?

  • Reciclar aluminio requiere mucha menos energía.
  • El término «Downcycling» se utiliza para referirse al aprovechamiento de materiales de menor calidad.
  • Usted puede contribuir al reciclaje separando los distintos materiales.
  • A partir de una determinada cantidad, podría vender el metal a un chatarrero.

Información adicional sobre el aluminio

¿Desea comprar perfiles de aluminio en materials4me de thyssenkrupp? Puede pedir nuestros productos directamente sin cantidad mínima de pedido; se los suministraremos sin costes de envío para pedidos superiores a 100 €.